De vez en cuando, vale la pena quitarle la correa a mi perro

Cuando se cuida un perro es muy común preocuparse de que se salga de control y provoque problemas con otras mascotas o personas, pero es bueno saber cómo y cuando quitarle la correa a mi perro, así como entrenarlo y asegurarnos de ponerle límites. 

Lo primero a tener en cuenta es que los perros son sus propios seres y tienen sus necesidades. 

Además de los cuidados básicos, es importante aprender y entender sobre los comportamientos de tu perrito, de cómo son diferentes a ti y de cómo ellos perciben el mundo de una manera completamente distinta a los humanos u otras especies. 

Con esta guía te ayudaremos a mejorar tu comprensión de tu perrito, así como la manera más adecuada de darles más espacio para  que puedan desarrollarse lo más felices y sanos posibles. 

¿Cuándo y cómo quitarle la correa a mi perro?

¿Es seguro quitarle la correa a mi perro?

Estar constantemente amarrados a una correa puede perjudicar el crecimiento de los perritos, provocándoles depresión y ansiedad, haciéndolos menos amigables. 

Soltar su correa cuando sea posible, en espacios seguros y controlados como parques para perros o en un patio cerrado puede ser estimulando y positivo, pues les dejará relajarse y moverse con libertad en espacios amplios donde puedan desahogar su energía y estrés. 

Ojo, dejarlo sin correa en espacios abiertos requiere que tu perro esté listo para hacerlo, como establece el American Kennel Club.

Deja a tu perro explorar. 

Sacar a pasear a los perritos es para ellos, y lo que más les gusta hacer cuando pasean es olfatear por donde caminan.

Aunque no veamos nada, los perritos, que tienen narices muchisimas veces más sensibles y perciben olores más complejos que nosotros, la necesidad de olfatear su entorno es importante.

Así que, cuando los saques a pasear, déjalos explorar y oler para que puedan satisfacer su curiosidad.

Presta atención a lo que quieren

Aunque es bueno tener una rutina, la repetición de las mismas actividades  puede llegar a ser muy aburrida para nuestros peludos amigos.

Hacerlos esperar a que nosotros decidamos salir a caminar, a qué hora pueden comer, a qué hora ir al baño, puede llegar a ser deprimente para ellos.

Aunque la disciplina es importante, no duele de vez en cuando consentir a tu perro y hacerle caso cuando quiera salir de paseo antes o comer un poquito más. 

Estimula sus sentidos 

Como ya hemos dicho, los perros perciben el mundo muy diferente a nosotros con su sentido del olfato.

Aunque no puedas sacarlos a pasear, es posible estimular sus sentidos,  explorar y ser curiosos, usando olores en nuestras casas.

Algo tan simple como una camisa sudada, jabones aromáticos pueden ayudar a estimular su sentido del olfato y tener una sensación de explorar. 

Juega con la comida

Aunque los perros sean nuestras mascotas, siguen siendo cazadores, o al menos les gusta sentirse como cazadores. 

Intenta jugar con su comida, algo tan simple como usar premios para enseñarles trucos puede ser un buen comienzo. 

Ya más adelante puedes hacer cosas como esconder regalos o enterrar premios en el parque para dejarles buscarlos por sí mismos, dándoles una sensación de trabajo cumplido que los dejará alegres y entretenidos. 

Lo más importante, déjalos ser perros.

Por más que los cuidemos y entrenemos, los perros siempre serán perros, con su propia personalidad y actitud, y no es algo que podamos cambiar.

Aunque no siempre quieres que brinquen encima de los muebles o traten de olfatearles «ahí» a las visitas.

Hay que entender que estos son comportamientos que los perros hacen como parte de su naturaleza y no nos podemos simplemente olvidar de ellos y castigarlos siempre que deciden actuar como… perros. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

recientes

Diseñado por Kataplan