Nala

Soy Nala, una cachorrita adoptada, mezcla de Husky con algo más, por lo que me encanta correr, jugar y hacer amigos, no importa de qué especie seas. Adoro a los niños y a cualquier desconocido que se me acerque le quiero dar un abrazo y lamerle la cara.

Cuando era cachorrita, me quedé sola, en la calle, y me enfermé de Erliquia, y tuve mucho miedo y me sentía muy mal.

Afortunadamente, hice una amiga que nos ama a los perritos, que me rescató, me llevó al veterinario y me llevó a Prodan (Ver: «¿Quieres adoptar una mascota? Conoce a Prodan«), donde cada fin de semana me llevaban a ver si alguien me adoptaba.

Nala, una cachorrita adoptada en Monterrey
Nala, una cachorrita adoptada en Monterrey

Fue ahí que conocí a mi familia y fue amor a primera vista. ¡Lo sé! ¡Soy irresistible!

El más fácil fue mi papá humano, me miró directo a los ojos y me dijo: «¿quieres ir a pasear?», a lo que yo respondí meneando la cola como motor fuera de borda, porque no me gusta mucho ladrar, me gusta más cantar y brincar cuando estoy feliz.

Después los investigaron y cuando vieron que tenían un buen lugar para mí y que me iban a querer y cuidar, me dejaron ir con mi familia, donde ahora estoy muy contenta.

A veces me regañan porque me subo a los sillones y dejo mucho pelo o vomito en la alfombra, pero sé que me quieren mucho.

Mi mamá humana me acaricia y me habla muy bonito. ¡Amo su voz!

Su cachorro humano juega conmigo a quitarme mi pato de peluche y yo hago como que no quiero y se lo arrebato con los dientes, y luego se lo llevo de nuevo, y así pasamos muchos buenos momentos.

Este es mi blog y aquí te compartiré cómo es la vida de una cachorrita adoptaba.

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